¿CÓMO PREVENIR Y TRATAR LA BURSITIS SUBACROMIAL?

¿Sufres dolor de hombro al elevar el brazo o realizar movimientos repetitivos? La bursitis subcoracoidea y la bursitis subacromial son lesiones frecuentes que afectan a las bolsas sinoviales del hombro, causando inflamación, debilidad y pérdida de movilidad. Estas patologías suelen estar relacionadas con el sobreuso, la mala postura o el envejecimiento, y requieren de un enfoque terapéutico individualizado.

En este artículo te explicamos qué es cada tipo de bursitis, cuáles son sus causas y síntomas, y cómo la fisioterapia para bursitis subacromial puede ayudarte a recuperar la funcionalidad del hombro de forma segura y efectiva.

¿Qué es la bursitis subacromial?

La bursitis subacromial es una inflamación de la bursa subacromial, una bolsa que se encuentra entre el hueso acromion y los tendones del manguito rotador. Su función principal es reducir la fricción entre estas estructuras durante el movimiento del hombro. Cuando esta bursa se inflama, se reduce el espacio subacromial, lo que provoca dolor, compresión y limitación de movimiento.

También puede verse afectada la bursa subacromial subdeltóidea, que actúa de amortiguador entre los tendones y el músculo deltoides, contribuyendo a la movilidad suave del hombro.

Tipos de bursitis

Existen diferentes tipos de bursitis:

  • Bursitis subacromial: es la más frecuente y la que más se inflama. Esta se encuentra cubriendo los tendones del manguito rotador en el hombro. Los tendones se sitúan debajo del acromion, el hueso más lateral de la escápula. El principal dolor de este tipo de bursitis es cuando el hombro se eleva o se rota. También puede generar dolor sin realizar movimientos. 
  • Bursitis subdeltoidea: se encuentra en la profundidad del músculo deltoides disminuye la fricción y permite el movimiento de abducción del hombro. Principalmente se produce por el sobreuso del músculo supraespinoso, ya que el tendón pasa por encima de la bursa cuando se realizan movimientos de separación del brazo durante un largo periodo de tiempo.
  • Bursitis subcoracoidea: es la inflamación de la bursa que cubre los tendones del manguito rotador del hombro por debajo del acromion. Esta se encarga de evitar la fricción entre el coracobraquial, subescapular y la cabeza corta de los tendones del bíceps, lo que permite la rotación interna y externa del hombro.
  • Bursitis subescapular: se encuentra entre el músculo subescapular y la escápula evitando así la fricción entre las estructuras y facilitando el movimiento de rotación interna.
bursitis subacromial que es

¿Cómo se produce y qué causa la bursitis en el hombro?

La bursitis subacromial puede originarse por diversas causas, como un sobreesfuerzo, movimientos repetitivos, malas posturas o la realización de fuerza excesiva con un gran peso. También puede aparecer por gestos continuos durante largos periodos que generan fricción en la bursa, provocando inflamación y dolor.

Además, existen factores genéticos, como una forma del acromion más angulada, que incrementan el roce con los tendones del manguito rotador y favorecen la aparición de la bursitis. El aumento del grosor de los tendones puede derivar en inflamación tendinosa y tendinitis, agravando el cuadro clínico.

Otros factores de riesgo incluyen la edad avanzada, inflamaciones crónicas, debilidad muscular y alteraciones en la producción de colágeno, que pueden desembocar en tendinosis. En algunos casos, la bursitis puede estar asociada a la tendinitis calcificada, que provoca mayor roce, inflamación y dolor en la articulación, especialmente si el depósito de calcio se rompe.

Otras causas asociadas

La bursitis subacromial también puede desencadenarse por diversas causas asociadas, que aumentan el riesgo de inflamación en la bursa:

  • Envejecimiento: A medida que avanzamos en edad, la probabilidad de sufrir bursitis por sobrecarga o traumatismos aumenta, debido a la degeneración natural de tejidos y menor capacidad de recuperación.
  • Traumatismos, golpes  o impactosEstas lesiones pueden dañar la bursa, iniciando un proceso inflamatorio que provoca dolor y limitación en el hombro.
  • Alteraciones posturales: La presión mecánica sobre la bursa subacromial incrementa si el espacio subacromial se reduce (pinzamiento subacromial), favoreciendo la inflamación y el dolor.
  • Enfermedades  inflamatorias y sistémicas: Condiciones como la artritis reumatoide, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante o infecciones pueden afectar la salud de la bursa, generando bursitis y afectando la función del hombro.

Síntomas de la bursitis subacromial: Cómo identificar el dolor de hombro

El síntoma principal de la bursitis subacromial es el dolor localizado en el hombro, especialmente al realizar movimientos como levantar el brazo por encima de la cabeza. El dolor suele intensificarse al elevar el brazo por encima de la cabeza o durante movimientos repetitivos del hombro. 

En casos graves, la rotura del tendón puede causar inmovilización parcial del hombro y limitar significativamente su movilidad. Los síntomas asociados al síndrome subacromial incluyen sensibilidad, inflamación, disminución de la amplitud de movimiento y debilidad muscular en el hombro.

El dolor por bursitis subacromial suele iniciarse como una molestia leve y puede intensificarse con ciertos movimientos del brazo.

Los principales síntomas que indican una posible lesión en el hombro son:

  • Dolor al levantar el brazo  por encima de la cabeza.
  • Molestias nocturnas que dificultan el sueño, especialmente cuando se apoya el lado del hombro afectado.
  • Restricción de movimiento causada por el dolor.
  • Debilidad muscular de len el  brazo afectado.
  • Hinchazón ligera leve en la articulación del hombro.

Los síntomas pueden manifestarse de forma aguda o desarrollarse de manera progresiva a lo largo del tiempo, volviéndose crónicos si no se tratan adecuadamente. Cuando el dolor se prolonga, tiende a intensificarse y puede irradiarse hacia el brazo, como consecuencia de la inflamación persistente de la bursa subacromial.

bursitis subacromial fisio b

Bursitis: tratamiento

Para un adecuado tratamiento de la bursitis subacromial, es fundamental mantener el hombro en reposo inicial, utilizando un cabestrillo para evitar movimientos bruscos y levantar el brazo por encima del hombro.

Una vez que el dolor disminuye y se recupera la movilidad, es esencial iniciar un programa de fisioterapia para fortalecer los músculos del manguito rotador. Estos ejercicios ayudan a restablecer el equilibrio muscular y a reducir el pinzamiento subacromial durante los movimientos por encima de la cabeza.

En casos de dolor intenso, el médico puede recomendar antiinflamatorios o, en ocasiones, inyecciones de corticosteroides en el espacio subacromial para disminuir la inflamación y el dolor.

Cuando existe una rotura significativa o el tratamiento conservador no es suficiente, puede ser necesaria la cirugía para extirpar el exceso de hueso en el acromion, ampliando el espacio subacromial y evitando el pinzamiento al elevar el brazo.

Después del tratamiento, generalmente se mantiene el uso del cabestrillo durante 2 o 3 semanas. La recuperación suele ser rápida, permitiendo que el paciente retome sus actividades normales en el segundo o tercer mes.

Sin embargo, en casos que requieren reparación del manguito rotador, la rehabilitación es más prolongada. El proceso incluye kinesioterapia durante 2 a 3 meses posteriores a la cirugía, seguida de ejercicios progresivos de fortalecimiento muscular durante un periodo total de 3 a 6 meses para asegurar una recuperación completa y funcional.

¿Cómo evitar la bursitis subacromial?

Para un adecuado tratamiento de la bursitis subacromial, es fundamental mantener el hombro en reposo inicial, utilizando un cabestrillo para evitar movimientos bruscos y levantar el brazo por encima del hombro.

Una vez que el dolor disminuye y se recupera la movilidad, es esencial iniciar un programa de fisioterapia para fortalecer los músculos del manguito rotador. Estos ejercicios ayudan a restablecer el equilibrio muscular y a reducir el pinzamiento subacromial durante los movimientos por encima de la cabeza.

En casos de dolor intenso, el médico puede recomendar antiinflamatorios o, en ocasiones, inyecciones de corticosteroides en el espacio subacromial para disminuir la inflamación y el dolor.

Cuando existe una rotura significativa o el tratamiento conservador no es suficiente, puede ser necesaria la cirugía para extirpar el exceso de hueso en el acromion, ampliando el espacio subacromial y evitando el pinzamiento al elevar el brazo.

Después del tratamiento, generalmente se mantiene el uso del cabestrillo durante 2 o 3 semanas. La recuperación suele ser rápida, permitiendo que el paciente retome sus actividades normales en el segundo o tercer mes.

Sin embargo, en casos que requieren reparación del manguito rotador, la rehabilitación es más prolongada. El proceso incluye kinesioterapia durante 2 a 3 meses posteriores a la cirugía, seguida de ejercicios progresivos de fortalecimiento muscular durante un periodo total de 3 a 6 meses para asegurar una recuperación completa y funcional.

A continuación te damos algunos consejos prácticos para evitar la bursitis subacromial:

  • Realizar descansos y pausas activas  regulares durante tareas repetitivas para reducir la tensión en el hombro.
  • Interrumpe frecuentemente movimientos repetitivos y monótonos para evitar la sobrecarga continua.
  • Practica ejercicios físicos enfocados
  • para  fortalecer
  • los músculos del hombro y la espalda, mejorando la estabilidad y el soporte articular.
  • Evitar tener el hombro inmovilizado en periodos de tiempo prolongados para prevenir rigidez y debilidad.
  • No realices cargas pesadas con un solo brazo; distribuye el peso para evitar sobrecargar un lado.
  • Suspende cualquier actividad que cause dolor en el hombro para evitar agravar la inflamación.

En FisioB te ayudamos a corregir la postura y te guiamos en la realización de ejercicios y técnicas de fisioterapia personalizadas para prevenir la bursitis subacromial o aliviar el dolor en caso de que ya exista.

¿Quieres prevenir o tratar la bursitis subacromial de forma efectiva? Ponte en contacto con nosotros hoy mismo para una valoración personalizada y comienza tu camino hacia un hombro sin dolor.

Llámanos al 627 724 417, escríbenos a info@fisiob.com  o visítanos en Les Corts, Barcelona.

About the Author: Paula Cera

Fisioterapeuta y osteópata especializada en disfunciones de la columna vertebral (cervical, dorsal y lumbar) y problemas músculo-esqueléticos, disfunciones viscerales (estreñimiento, alteraciones digestivas…) dolores de cabeza, bruxismo…